El voluntariado en Reserva DejaVú es una experiencia de aprendizaje activo, intercambio de saberes y servicio comunitario. Quienes participan se integran al trabajo cotidiano de la Reserva, contribuyendo de manera concreta a la regeneración ambiental y social.
Las áreas de participación incluyen: huerta agroecológica, vivero forestal, plantación de árboles nativos y yerba mate, elaboración de bioinsumos y extractos vegetales, y apicultura.
Cada postulante deberá especificar su área de interés para diseñar una experiencia basada en la reciprocidad entre aprendizaje y aporte.
Las actividades varían según la época del año. El voluntariado no es turismo asistencial: es compromiso, formación y acción consciente.